Lévi-Strauss Psicología Social

“El esfuerzo humano por los descubrimientos está abocado al fracaso”

http://www.elpais.com/articulo/ensayo/esfuerzo/humano/descubrimientos/abocado/fracaso/elpepuculbab/20050507elpbabens_9/Tes#despiece1

El gran etnólogo francés recibe el viernes el Premio Catalunya que otorga la Generalitat.Desde París, el nonagenario científico, autor de libros como Tristes trópicos, reflexiona sobre la evolución de la antropología. Claude Lévi-Strauss (Bruselas, 1908) no sólo es la principal figura en el mundo de la etnología a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, sino también un extraordinario escritor y un filósofo de primera magnitud, padre de la escuela estructuralista. Hoy, Lévi-Strauss tiene 97 años. Privilegio de la edad, puede decir y hacer respetar su angustia ante las concentraciones humanas. Se presta de buen grado a la entrevista, un ejercicio en el que se muestra brillante y preciso, apenas un poco impaciente ante la necesidad de tener que precisar por enésima vez lo que, de ser lectores atentos de su obra, ya debiéramos haber comprendido hace mucho tiempo.

PREGUNTA. Cuando usted estudiaba, el eurocentrismo impregnaba todos los discursos. Hoy el multiculturalismo y el constante elogio del mestizaje cultural son dominantes. ¿Qué impresión le produce esta evolución a alguien que se ha interesado por probar la unidad del género humano a partir del análisis de sociedades como la de los bororos o los caduceos? RESPUESTA. Lo que llamamos pensamiento europeo, nuestra civilización, es el fruto de aportaciones que vienen de otras latitudes, que son el resultado del contacto entre los distintos pueblos y culturas del continente pero también de nuestros viajes. Europa siempre ha sido un continente mestizo, por emplear el mismo término. La gran diferencia que hemos visto en el siglo XX es la aceleración de la comunicación. Viajamos más deprisa, lo que antes necesitaba semanas o meses de barco ahora se recorre en unas pocas horas, pero también es cierto que antes salías de un puerto comercial de una vieja ciudad muy activa para llegar a otro de un mundo en construcción, mientras que ahora despegas de un aeropuerto y aterrizas en otro casi idéntico. El mestizaje, la fusión, necesita tiempo, madurar, pero la extraordinaria aceleración del siglo XX no deja tiempo para asimilar las influencias del otro.

P. ¿El famoso mestizaje se hace siempre en detrimento del más débil o, por decirlo de otra manera, es una ideología que encubre otra forma de colonialismo?

R. Es usted quien lo dice, pero no voy a desmentirle.

P. Usted ha estudiado algunas de esas civilizaciones llamadas “salvajes”. Lo ha hecho sin querer interferir en su desarrollo. ¿Qué piensa de iniciativas que transforman en “patrimonio cultural de la humanidad” una medina insalubre para satisfacer el ansia de exotismo de los occidentales?

R. No tengo respuesta ante ello. Su pregunta pone el dedo en una contradicción fundamental. No todo lo que se inscribe en el largo inventario del “patrimonio de la humanidad” se hace por razones puras. La preocupación por los ingresos derivados del flujo turístico juega un gran papel en el comportamiento de los Estados.

P. La perspectiva de dar cursos de filosofía, cada año el mismo programa, le incitó hace 70 años a irse a São Paulo para dar clases de unas materias de las que no tenía experiencia como la sociología y la etnología. ¿Qué clases daba?

R. Fui allí a partir de una sugerencia de Paul Nizan. La etnología aún no tenía caladero propio y pescaba en aguas consideradas afines, como era la filosofía. En sociología había leído los trabajos de la escuela de sociología urbana de Chicago que tenían como idea fundamental el tratar la ciudad como un objeto complejo cuyo crecimiento respondía a leyes reconocibles, lo que yo llamo invariables. De São Paulo se decía entonces que era una ciudad peligrosa porque podían darte cita en una esquina que no existía cuando tú llegabas, pero que ya estaba edificada cuando acudía la persona que te había citado. Era la posibilidad de ver crecer una ciudad ante mis ojos, de asistir en cuestión de pocos años, meses y semanas a ese proceso que en Europa había llevado años. En 1935 había una compañía inglesa de ferrocarril que estaba tendiendo una línea nueva en el Estado de Paraná y creaba una ciudad nueva cada 25 o 30 kilómetros. La primera tenía entonces unos 2.000 habitantes y hace poco me invitaron a su cincuentenario y tiene un millón. La segunda ciudad tenía unos pocos centenares de habitantes, la tercera tres decenas y la que entonces era la última del trazado, un solo habitante, un francés que buscaba la aventura. Hice un esbozo de cómo era previsible que fueran a crecer.

P. ¿Y con los alumnos?

R. Les propuse que hicieran monografías sobre su calle, sobre su barrio, que estudiasen todas esas transformaciones…

P. Su primer viaje hacia el interior, su encuentro con los bororos, es el fruto de una expedición en tiempo de vacaciones.

R. Sí. Para un etnólogo con mejor formación que la mía toparse con los bororos era toparse con el paraíso. Se trataba de una sociedad cuya cultura material estaba intacta, en la que seguía existiendo un arte de la pluma extraordinario, tal y como puede verse en la actual exposición del Grand Palais, de París, una sociedad con una organización social compleja y rica, bien distinta de la que descubrí en los nambikwara.

P. ¿En qué momento está usted en situación de sacar conclusiones de esas expediciones?

R. Lo que de verdad era o podía ser la etnología lo aprendí más tarde, a principios de la década de los cuarenta, en la Biblioteca Pública de Nueva York, después de haber escapado de la Francia de Petain. Ahí, leyendo, completé mi formación de etnólogo. Entremedio ya había conocido a Marcel Mauss y le había hablado de la organización exogámica entre los bororos. Sabe, Mauss, tras una rápida estimación, le había dicho a otro investigador que regresaba de pasar 18 meses en África que, con ese tiempo de experiencia de terreno, tenía material suficiente para 30 años de trabajo de investigación. Sin la guerra y la ocupación alemana mi destino hubiera podido ser otro. En realidad, tras el armisticio, yo quería volver a Brasil pero no me dieron visado.

P. En una entrevista concedida hace un par de años a Marcel Hénaff, usted medio bromeaba diciendo que había descubierto el estructuralismo antes de aprender a leer.

R. Sí, pero no pretendo pavonearme de mi precocidad sino tan sólo dejar constancia de que ya de muy pequeño mi espíritu funcionaba de cierta manera. Es mi madre la que contaba que me había dado cuenta yendo al boulanger (panadero) y al boucher (carnicero) que las primeras letras debían significar bou puesto que eran las mismas para las dos palabras. Más seriamente, el secreto del estructuralismo creo haberlo intuido mientras estaba en el frente, en la línea Maginot, como oficial de enlace que esperaba servir de intérprete a las tropas británicas. Allí, mientras esperábamos una batalla que no comenzaba, pude observar con detalle cómo, detrás del aparente azar de la belleza ondeante de un campo lleno de flores, estaba una organización estricta de cada una de ellas. Luego, en Nueva York, el encuentro con Roman Jakobson fue definitivo.

P. Jakobson era ya un lingüista mundialmente reconocido…

R. ¡Jakobson era un tipo genial! Me impresionó en un doble aspecto: por su extraordinaria capacidad intelectual, hablaba varias decenas de idiomas, y por su formidable resistencia física. Era capaz de pasarse horas y horas discutiendo y razonando, con una claridad extrema. Y esa claridad no la empañaba el hecho de beber alcohol, que podía ingerir en cantidades importantes.

P. La diferencia entre fonología y fonética, las consideraciones sobre la doble articulación…

R. El encuentro con Jakobson me reveló que era estructuralista sin saberlo. Lo que hasta entonces era una intuición confusa y desorganizada, coaguló, se transformó en doctrina. Cuando se estudia una sociedad se comienza por inventariar las diferencias porque los puntos comunes, al menos en un primer momento, pueden ser superficiales, quedarse en la epidermis del fenómeno. Luego, a un nivel más profundo, aparecen lo que yo llamo invariables…

P. … el tabú del incesto…

R. Sí, pero lo interesante es que esa obligación exogámica, de buscar pareja fuera del círculo familiar más estrecho, puede tener muchas formas distintas. En el Egipto antiguo se aceptaba el matrimonio entre primos; en otras civilizaciones, en caso de muerte de la esposa es obligado casarse con la hermana; en otras, la regla establece otros grados de parentesco. La invariable, la regla, está en la obligación constante de tener que buscar pareja en otra familia y así constituir sociedad. Si las culturas difieren es porque, dentro de la regla, caben muchas variables. En la naturaleza existen leyes que pueden ser universales y constantes, y si encontramos en la cultura reglas que puedan tener ese mismo carácter universal que las leyes, entonces podemos comprender mejor el paso de la naturaleza a la cultura. Ése es el interés de la prohibición del incesto.

P. Alguna vez ha responsabilizado a la revuelta de mayo de 1968 de la pérdida de prestigio universitario del estructuralismo.

R. No es exacto. Entonces yo era director de un laboratorio de antropología social y algunos profesores y estudiantes consideraron que tenían que sumarse al movimiento de protesta. Yo me limité a irme a mi casa. Pasado el vendaval, me llamaron para que volviese. Les dije que no tenía gasolina y se las arreglaron para suministrármela. Me pareció una caricatura de revolución pero el entusiasmo y respeto que existía por el estructuralismo salió tocado de Mayo del 68.

P. Hubo muchas acusaciones contra esa corriente…

R. Hubo mala fe e incomprensión. El problema de las ciencias humanas, lo que hace que no sean verdaderas ciencias, es la pretensión de que existe un nivel de observación que es mejor que los demás cuando en las ciencias que llamamos “duras” la física experimental no excluye la física teórica y la teórica no elimina la biología como ésta no anula la química: son niveles distintos entre los que uno puede escoger para desarrollar una investigación. En las ciencias humanas no faltan quienes te digan que el único nivel adecuado es el suyo y que todo otro enfoque es erróneo.

P. Al estructuralismo…

R. … se le reprochó ser antihumanista y eso es parcialmente cierto. Nos han atacado desde dos ángulos, uno epistemológico y el otro moral. Sobre el primero se nos criticaba el no adoptar el punto de vista del filósofo que se libra de una introspección sobre la propia persona, es decir, no adoptar el punto de vista del sujeto, pero esa opción a mí me parece legítima porque se tiene derecho a escoger la distancia que más conviene a cada problema o investigación. A simple vista, por ejemplo, una gota de agua es sólo eso, pero el microscopio puede descubrirnos los organismos que habitan en ella. Nosotros hemos escogido un nivel de ampliación que borra la noción de sujeto, que la disuelve, y estudiamos los mecanismos que funcionan en el interior del pensamiento. Respecto al reproche o crítica desde una perspectiva moral es imposible para un etnólogo no tomar en consideración la destrucción sistemática y monstruosa que los occidentales hemos hecho de las culturas distintas de la nuestra desde, como mínimo, 1492. No es posible separar o aislar esa condena de la destrucción de la sociedad humana de la destrucción de la que hoy son víctimas especies animales y vegetales, y todo eso en nombre de un humanismo que situó al hombre como rey y señor del mundo. La definición que el humanismo clásico hace del hombre es muy estrecha, lo presenta como un ser pensante en vez de tratarlo como un ser viviente y el resultado es que la frontera donde se acaba la humanidad está demasiado cerca del propio hombre, que así ha sido objeto de mil ataques por parte de sus congéneres.

P. En varias oportunidades se ha declarado más y más afín al escepticismo.

R. El escepticismo llega con la edad. El espectáculo que ofrece la ciencia contemporánea invita a ello. Durante el siglo XX esa ciencia ha progresado mucho más que en todos los siglos anteriores, una aceleración enorme en la producción de conocimientos y, al mismo tiempo, ese progreso vertiginoso nos abre abismos cada vez más insondables, cada descubrimiento nos plantea 10 enigmas, de manera que el esfuerzo humano está abocado al fracaso. Pero está bien que sea así.

Tarea. Luego de la lectura , escoge dos respuestas que consideres relevantes para ti y coméntalas, en este blog, hasta el sábado 9 de Mayo.

Saludos de Maguita.

Anuncios

Acerca de maguitaort

Compartí con los y las estudiantes de la Carrera de Psicología de la Universidad Salesiana de Quito, Ecuador mis vivencias de maestra y mujer. He vivido dentro de estos haceres más de cuarenta años. He transitado por educación pre-primaria, primaria, secundaria , para niños y niñas con necesidades especiales (amo entrañablemente a las Personas Sordas) adultos analfabetos y por más de veinte, en educación universitaria. Me interesa los nuevos espacios para aprender, investigar, crear; considero característica inherente a todo ser humano sumergirse en lo valioso y productivo y sobre todo el SER. Hoy estoy incursionando en otros espacios, la PNL, lenguaje no verbal y afines. El desarrollo de las personas como SERES ÚNICOS es el eje central de mi nueva tarea. ACOMPAÑAME.
Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Lévi-Strauss Psicología Social

  1. desdeabajoelescarabajo dijo:

    Estos son las 2 respuestas y preguntas que he escogido para mi analisis:

    Hubo mala fe e incomprensión. El problema de las ciencias humanas, lo que hace que no sean verdaderas ciencias, es la pretensión de que existe un nivel de observación que es mejor que los demás cuando en las ciencias que llamamos “duras” la física experimental no excluye la física teórica y la teórica no elimina la biología como ésta no anula la química: son niveles distintos entre los que uno puede escoger para desarrollar una investigación. En las ciencias humanas no faltan quienes te digan que el único nivel adecuado es el suyo y que todo otro enfoque es erróneo.

    P. Al estructuralismo…

    R. … se le reprochó ser antihumanista y eso es parcialmente cierto. Nos han atacado desde dos ángulos, uno epistemológico y el otro moral. Sobre el primero se nos criticaba el no adoptar el punto de vista del filósofo que se libra de una introspección sobre la propia persona, es decir, no adoptar el punto de vista del sujeto, pero esa opción a mí me parece legítima porque se tiene derecho a escoger la distancia que más conviene a cada problema o investigación. A simple vista, por ejemplo, una gota de agua es sólo eso, pero el microscopio puede descubrirnos los organismos que habitan en ella. Nosotros hemos escogido un nivel de ampliación que borra la noción de sujeto, que la disuelve, y estudiamos los mecanismos que funcionan en el interior del pensamiento. Respecto al reproche o crítica desde una perspectiva moral es imposible para un etnólogo no tomar en consideración la destrucción sistemática y monstruosa que los occidentales hemos hecho de las culturas distintas de la nuestra desde, como mínimo, 1492. No es posible separar o aislar esa condena de la destrucción de la sociedad humana de la destrucción de la que hoy son víctimas especies animales y vegetales, y todo eso en nombre de un humanismo que situó al hombre como rey y señor del mundo. La definición que el humanismo clásico hace del hombre es muy estrecha, lo presenta como un ser pensante en vez de tratarlo como un ser viviente y el resultado es que la frontera donde se acaba la humanidad está demasiado cerca del propio hombre, que así ha sido objeto de mil ataques por parte de sus congéneres.

    Analisis:

    la verdad es que la ciencia occidental para mi, a parte de lo que Levi Strauss considere que el mayor problema es la ampliacion y el respetoi a los niveles, la ciencia occidental sufre de una falta de vision politica y etica.

    por ejemplo para el desarrollo de un arma nuclear no se toma en cuenta la funcion que esta tiene, el ingeniero solo se interesa por la explosion que esta genera, no esta preocupado por las relevancias eticas que la bomba conlleva…

    la psicologia en especial, sufre de una falta de horizonte, creo que es en parte un trastorno no de falta de vision, es un problema de no querer ver el horizonte que conlleva la psicologia… Foucault ya señalo las distintas funciones que cumplieron los psiquiatricos, ¿continuaremos realizando individuos? ¿sujetos dociles y sin voluntad?…

    el estudio de la psicologia implica huevos, tolerancia y paciencia… aunque no se si mas bien este exceso de tolerancia sea un esfuerzo masoquista… la psicologia tiene que aprender a ver lo que se esconde en ella… el horizonte… para mi seria el ejercicio psicologico mas honesto que la psicologia se extinga, en un estudio serio psicologicamente siempre se revelaran los problemas estructurales del sistema (su nucleo perverso), la psicologia no ha podido dar una respuesta adecuada, desde el psicoanalisis la terapia no puede ser realizada, mejor no hablemos de las demas visiones…

    si la terapia no puede ser realizada… ¿para que estudiar psicologia? para atormentar niños y mujeres (Freud, Lacan)… comoo dice levi strauss, es hora de ampliar la lupa ver al ser de una manera mas integral, pensar mas alla del inconsciente, tener un orgasmo (como se diria dentro del psicoanalisis) que destruya todas estas teorias tormentosas, teorias que se han venido implantando y generando malestar sobre el ser (ahora no es sujeto, porque no lo sujeto a mi estudio, lo dejo libre)….

    una destruccion teorica total, una perdida de los lentes con los que hemos venido jugando…

    Sergio Carrillo

  2. pitbull6 dijo:

    • Lo que llamamos pensamiento europeo, nuestra civilización, es el fruto de aportaciones que vienen de otras latitudes, que son el resultado del contacto entre los distintos pueblos y culturas del continente pero también de nuestros viajes. Europa siempre ha sido un continente mestizo, por emplear el mismo término. La gran diferencia que hemos visto en el siglo XX es la aceleración de la comunicación. Viajamos más deprisa, lo que antes necesitaba semanas o meses de barco ahora se recorre en unas pocas horas, pero también es cierto que antes salías de un puerto comercial de una vieja ciudad muy activa para llegar a otro de un mundo en construcción, mientras que ahora despegas de un aeropuerto y aterrizas en otro casi idéntico. El mestizaje, la fusión, necesita tiempo, madurar, pero la extraordinaria aceleración del siglo XX no deja tiempo para asimilar las influencias del otro.
    el mestizaje ha necesitado de la evolución para desarrollarse, sin embargo esta evolución ha generado un gran parecido dentro de la diferencia lo que genera, un mercado folklórico que a su vez pone en riesgo la identidad cultural, al haberse generado un mismo concepto de desarrollo y una misma meta a alcanzar.
    • El escepticismo llega con la edad. El espectáculo que ofrece la ciencia contemporánea invita a ello. Durante el siglo XX esa ciencia ha progresado mucho más que en todos los siglos anteriores, una aceleración enorme en la producción de conocimientos y, al mismo tiempo, ese progreso vertiginoso nos abre abismos cada vez más insondables, cada descubrimiento nos plantea 10 enigmas, de manera que el esfuerzo humano está abocado al fracaso. Pero está bien que sea así.
    la ciencia contemporánea, con la evolución y gran desarrollo invita a la escepticidad ya que al nacer una teoría anula a la otra y así sucesivamente, sin embargo no podemos descartar o anular el esfuerzo de los teóricos que han sido precedidos ya que sin importar que su postulado haya sido verdad, invito a la curiosidad y al debato lo genero nuevos postulados posiblemente validos
    Marcelo Cevallos
    6ª social

  3. negritaxela dijo:

    mis preguntas y respuestas son:ç
    P: Su primer viaje hacia el interior su encuentro con los bororos es el fruto de una expedición en tiempo de vacaciones.
    R: Paraiso cultura intacta una sociedad compleja y rica.
    Cada vez que salgo a un lugar nuevo por conocer es muy bello tener la sensación de tener algo diferente que has aprendido, comparto con la satisfacción que esta persona siente al encontrarse en una sociedad y cultura muy diferente lo que le permite explorar.
    El hecho de relacionarse con otras personas diferentes a mi en diferentes situaciones me ayuda a conocer y aprender de los demás.

    P: Que impresión le produce esta evolución a alguien que se ha interesado por probar la unidad del genero humano a partir del análisis de sociedades como la de los bororos.
    Es muy impresionante darse cuenta como las sociedades, las culturas evolucionan, muchas veces cuando me he ausentado de algun lugar por mucho tiempo, cuando regreso y veo que ha cambiado mucho me admiro de lo rapido que avanzan las cosas. De pronto estaba en un pueblito donde a penas había lo indispensable para vivir, luego de siete años despues que regrese me encuentro con una pequeña ciudad donde todos tienen telefonos, hasta internet. Es impresionante los diferentes crecimientos que se dan que muchos de ellos son para el bien de las personas.

    Lady Alexandra Acosta

  4. alexsdq dijo:

    P. ¿El famoso mestizaje se hace siempre en detrimento del más débil o, por decirlo de otra manera, es una ideología que encubre otra forma de colonialismo?

    R. Es usted quien lo dice, pero no voy a desmentirle.

    Comentario
    El mestizaje es una forma de colonialismo, con eso se pretende llegar a la manipulación de los demás siempre aduciendo la superioridad de la otra raza la considerada pura, pero esta no es así nada en el mundo goza de una total pureza es solo cuestión de saber manejar la identidad de las personas y que ellas la acepten nada mas

    P. En varias oportunidades se ha declarado más y más afín al escepticismo.

    R. El escepticismo llega con la edad. El espectáculo que ofrece la ciencia contemporánea invita a ello. Durante el siglo XX esa ciencia ha progresado mucho más que en todos los siglos anteriores, una aceleración enorme en la producción de conocimientos y, al mismo tiempo, ese progreso vertiginoso nos abre abismos cada vez más insondables, cada descubrimiento nos plantea 10 enigmas, de manera que el esfuerzo humano está abocado al fracaso. Pero está bien que sea así.

    Comentario
    Para mí el escepticismo no llega con la edad yo soy escéptico en muchas cosas en cosas que no se pueden comprobar por ejemplo, la ciencia comprueba muchas cosas y nacen más preguntas pero de esas preguntas podemos sacar respuestas que nos van a servir pero no siempre se podrán responder todas y por lo tanto hay el escéptico el que no cree nada y puede que tenga razón en su lógica porque hay demasiadas cosas en las que se cree sin que existan fundamentos

    Renato Gualoto

  5. danielalejandro dijo:

    P. Hubo muchas acusaciones contra esa corriente…
    R. Hubo mala fe e incomprensión. El problema de las ciencias humanas, lo que hace que no sean verdaderas ciencias, es la pretensión de que existe un nivel de observación que es mejor que los demás cuando en las ciencias que llamamos “duras” la física experimental no excluye la física teórica y la teórica no elimina la biología como ésta no anula la química: son niveles distintos entre los que uno puede escoger para desarrollar una investigación. En las ciencias humanas no faltan quienes te digan que el único nivel adecuado es el suyo y que todo otro enfoque es erróneo.
    P. En varias oportunidades se ha declarado más y más afín al escepticismo.
    R. El escepticismo llega con la edad. El espectáculo que ofrece la ciencia contemporánea invita a ello. Durante el siglo XX esa ciencia ha progresado mucho más que en todos los siglos anteriores, una aceleración enorme en la producción de conocimientos y, al mismo tiempo, ese progreso vertiginoso nos abre abismos cada vez más insondables, cada descubrimiento nos plantea 10 enigmas, de manera que el esfuerzo humano está abocado al fracaso. Pero está bien que sea así.
    Siento que a veces las ciencias sociales se preocupan de verdades, y lo más gracioso es que las ciencias sociales reiteran todo el tiempo que verdades no existen, y no hablo de las ciencias sociales como los teóricos escritores famosos, los grandes intelectuales, nuestra ciencia es ciencia social que conjuga 2 corrientes distintas. Recuerdo las primeras veces que leía sobre psicología social y la autora reiteraba que tanto la psicología social, como la antropología y también la sociología miran el mismo fenómeno, lo que cambia es el punto de vista, digamos el ángulo, desde donde se lo mira, y por esto estoy seguro que la intervención es distinta, por más similar que parezca.
    Regreso nuevamente a conceptos psicoanalíticos sobre el registro de lo real, todavía no comprendo mucho la teoría lacaniana, de hecho sé muy poco al respecto, pero aquello sobre lo real me parece importantísimo, claro, aplicado al conocimiento. Según lo que tú nos has expuesto que lo real son varias realidades en cada uno, yo pensaba así, ahora pienso que lo real es un algo previo a la interpretación de cada uno, pues en ese momento deja de ser real y es una interpretación unida a los referentes del sujeto. Es así como veo también el aprendizaje en las ciencias sociales, y cada quien desde su rama, da un aporte con herramientas para mirar el mundo. Con las herramientas nos podemos ayudar en función de lo que deseemos, pero tampoco somos todólogos, que no quita que podamos aprender algo de todo, pero debemos reconocer hasta donde podemos llegar con algo. Las ciencias sociales son geniales en tanto quien las estudia se puede cuestionar sobre sí mismo, sobre la sociedad y sobre el papel que cada quien ocupa, pero como dije, “puede”, no siempre lo hace y ahí está el lío. Recuerdo la charla que nos dio un chileno que ha venido haciendo trabajo comunitario en Ecuador alrededor de 30 años, Pedro menciono “no se casen con ninguna teoría” sin mencionarnos también que es bueno estudiar muchas teorías y saber ubicarnos críticamente antes ellas (o yo comprendí eso). A partir de aquello también puedo comentar sobre la segunda pregunta que también me llamó la atención, sobre el escepticismo, pero según las palabras de Strauss “llega con la edad”, así no podemos criticar algo o cuestionarnos sobre algo sin ir más allá de lo que se conoce al respecto, sino más bien iríamos con un prejuicio y eso es peligroso, sobre todo para nosotros, los ciencistas sociales y la gran responsabilidad sobre nosotros, que es psicológica, social y humana. Termino con lo que te comenté en el examen, una cita de Savater que me gusta “el pensamiento no cura nuestros males sino que los empeora, quien cuando reflexiona no empeora en realidad no piensa, repite letanías. Sufrir es producir conocimiento”, así que, por experiencia propia, sólo cuando estemos con más cuestionamientos que en un inicio, nos acercaremos a algo y cuestionaremos mal, pero no para alimentar nuestro ego, sino, como fin ideal, para aportar al conocimiento

    Daniel Alejandro Arroyo

  6. nicogonzo dijo:

    P. … el tabú del incesto…

    R. Sí, pero lo interesante es que esa obligación exogámica, de buscar pareja fuera del círculo familiar más estrecho, puede tener muchas formas distintas. En el Egipto antiguo se aceptaba el matrimonio entre primos; en otras civilizaciones, en caso de muerte de la esposa es obligado casarse con la hermana; en otras, la regla establece otros grados de parentesco. La invariable, la regla, está en la obligación constante de tener que buscar pareja en otra familia y así constituir sociedad. Si las culturas difieren es porque, dentro de la regla, caben muchas variables. En la naturaleza existen leyes que pueden ser universales y constantes, y si encontramos en la cultura reglas que puedan tener ese mismo carácter universal que las leyes, entonces podemos comprender mejor el paso de la naturaleza a la cultura. Ése es el interés de la prohibición del incesto.

    Comentario

    Estas invariables pueden ser guías, para este terreno tan desconocido y tan cambiante de lo social y de las culturas, son estas ganas de no sentirse angustiado ante un fenómeno que nunca se repite de igual manera en ningún lugar igual que otro; pero nadie puede negar que estos constructos guían y sirven para nuestro acercamiento a la realidad. es casi como el diagnostico del psicólogo y del psiquiatra especialmente, esta bien cerca de describir el fenómeno, pero la explicación es una cuestión bien particular a la que hay que tomar atención siempre desde el contexto de donde parten y no desde lo invariable que ya esta propuesto.

    P. Hubo muchas acusaciones contra esa corriente… (mayo del 68)

    R. Hubo mala fe e incomprensión. El problema de las ciencias humanas, lo que hace que no sean verdaderas ciencias, es la pretensión de que existe un nivel de observación que es mejor que los demás cuando en las ciencias que llamamos “duras” la física experimental no excluye la física teórica y la teórica no elimina la biología como ésta no anula la química: son niveles distintos entre los que uno puede escoger para desarrollar una investigación. En las ciencias humanas no faltan quienes te digan que el único nivel adecuado es el suyo y que todo otro enfoque es erróneo.

    Comentario

    Esta respuesta refleja una discusión que se reproduce a diario en la academia: ¿cuál es la forma más adecuada para llegar y construir el conocimiento? a veces lo reducimos a una dicotomía entre lo cualitativo y lo cuantitativo, pero la distinción Levi – Strauss es una discusión de ópticas, entonces cada ciencia aborda los fenómenos en ciertos niveles que no se excluyen entre si, pero como dice Sergio en su comentario no se esta tomando lo ético o lo político, que para mi es volver al contexto, es volver a la perspectiva del actor social, sea cual sea el fenómeno que se analiza. Y desde nosotros debe ser abordado del análisis de los discursos, desde lo que el lenguaje dice, pero obviamente de lo que el contexto marca en esa expresión lingüística.

    Nico Gonzalez

  7. pul3133 dijo:

    P. Hubo muchas acusaciones contra esa corriente…

    R. Hubo mala fe e incomprensión. El problema de las ciencias humanas, lo que hace que no sean verdaderas ciencias, es la pretensión de que existe un nivel de observación que es mejor que los demás cuando en las ciencias que llamamos “duras” la física experimental no excluye la física teórica y la teórica no elimina la biología como ésta no anula la química: son niveles distintos entre los que uno puede escoger para desarrollar una investigación. En las ciencias humanas no faltan quienes te digan que el único nivel adecuado es el suyo y que todo otro enfoque es erróneo.

    La ciencias humanas desde siempre han tenido problemas en el momento de ser tomadas como objetivas,pues sus maneras de actuar sobre lo real y sobre el conocimiento no tiene formas rígidas, permitiendole hacer variaciones metodologicas y no centrandose de forma primordial en procesos cerrados de descubrimiento del conocimiento. Es por eso que para el tratado de la ciencias humanas es necesario abrirse a enfoque pues asi como el humano es variable, tambien lo son los metodos para estudiarlo.

    P. Al estructuralismo…

    R. … se le reprochó ser antihumanista y eso es parcialmente cierto. Nos han atacado desde dos ángulos, uno epistemológico y el otro moral. Sobre el primero se nos criticaba el no adoptar el punto de vista del filósofo que se libra de una introspección sobre la propia persona, es decir, no adoptar el punto de vista del sujeto, pero esa opción a mí me parece legítima porque se tiene derecho a escoger la distancia que más conviene a cada problema o investigación. A simple vista, por ejemplo, una gota de agua es sólo eso, pero el microscopio puede descubrirnos los organismos que habitan en ella. Nosotros hemos escogido un nivel de ampliación que borra la noción de sujeto, que la disuelve, y estudiamos los mecanismos que funcionan en el interior del pensamiento. Respecto al reproche o crítica desde una perspectiva moral es imposible para un etnólogo no tomar en consideración la destrucción sistemática y monstruosa que los occidentales hemos hecho de las culturas distintas de la nuestra desde, como mínimo, 1492. No es posible separar o aislar esa condena de la destrucción de la sociedad humana de la destrucción de la que hoy son víctimas especies animales y vegetales, y todo eso en nombre de un humanismo que situó al hombre como rey y señor del mundo. La definición que el humanismo clásico hace del hombre es muy estrecha, lo presenta como un ser pensante en vez de tratarlo como un ser viviente y el resultado es que la frontera donde se acaba la humanidad está demasiado cerca del propio hombre, que así ha sido objeto de mil ataques por parte de sus congéneres.

    Comentario: La cultura occidental a tendido por borrar lo que no conoce o lo que no considera como igual a esta y esto dentro del estudio se debe considarar al humano como humano y no como un producto de ua cultura determinada(aunque esta influya) pues se estaria realizando un trabajo excluyente desde una perspectiva del investigador.
    El investigador tiene todo el derecho de realizar sus investigacion a su manera pues se atiene a un metodo que puede ir variando si se necesita. En lo moral considera el daño producido en sujetos ajenos a la cultura que es la dominante.

  8. pul3133 dijo:

    P. Hubo muchas acusaciones contra esa corriente…

    R. Hubo mala fe e incomprensión. El problema de las ciencias humanas, lo que hace que no sean verdaderas ciencias, es la pretensión de que existe un nivel de observación que es mejor que los demás cuando en las ciencias que llamamos “duras” la física experimental no excluye la física teórica y la teórica no elimina la biología como ésta no anula la química: son niveles distintos entre los que uno puede escoger para desarrollar una investigación. En las ciencias humanas no faltan quienes te digan que el único nivel adecuado es el suyo y que todo otro enfoque es erróneo.

    La ciencias humanas desde siempre han tenido problemas en el momento de ser tomadas como objetivas,pues sus maneras de actuar sobre lo real y sobre el conocimiento no tiene formas rígidas, permitiendole hacer variaciones metodologicas y no centrandose de forma primordial en procesos cerrados de descubrimiento del conocimiento. Es por eso que para el tratado de la ciencias humanas es necesario abrirse a enfoque pues asi como el humano es variable, tambien lo son los metodos para estudiarlo.

    P. Al estructuralismo…

    R. … se le reprochó ser antihumanista y eso es parcialmente cierto. Nos han atacado desde dos ángulos, uno epistemológico y el otro moral. Sobre el primero se nos criticaba el no adoptar el punto de vista del filósofo que se libra de una introspección sobre la propia persona, es decir, no adoptar el punto de vista del sujeto, pero esa opción a mí me parece legítima porque se tiene derecho a escoger la distancia que más conviene a cada problema o investigación. A simple vista, por ejemplo, una gota de agua es sólo eso, pero el microscopio puede descubrirnos los organismos que habitan en ella. Nosotros hemos escogido un nivel de ampliación que borra la noción de sujeto, que la disuelve, y estudiamos los mecanismos que funcionan en el interior del pensamiento. Respecto al reproche o crítica desde una perspectiva moral es imposible para un etnólogo no tomar en consideración la destrucción sistemática y monstruosa que los occidentales hemos hecho de las culturas distintas de la nuestra desde, como mínimo, 1492. No es posible separar o aislar esa condena de la destrucción de la sociedad humana de la destrucción de la que hoy son víctimas especies animales y vegetales, y todo eso en nombre de un humanismo que situó al hombre como rey y señor del mundo. La definición que el humanismo clásico hace del hombre es muy estrecha, lo presenta como un ser pensante en vez de tratarlo como un ser viviente y el resultado es que la frontera donde se acaba la humanidad está demasiado cerca del propio hombre, que así ha sido objeto de mil ataques por parte de sus congéneres.

    Comentario: La cultura occidental a tendido por borrar lo que no conoce o lo que no considera como igual a esta y esto dentro del estudio se debe considarar al humano como humano y no como un producto de ua cultura determinada(aunque esta influya) pues se estaria realizando un trabajo excluyente desde una perspectiva del investigador.
    El investigador tiene todo el derecho de realizar sus investigacion a su manera pues se atiene a un metodo que puede ir variando si se necesita. En lo moral considera el daño producido en sujetos ajenos a la cultura que es la dominante.

    Paul Agular.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s